Y así estamos...
como quien dice cerca, pero a la vez lejos.
La tecnología nos acostumbra de a poco a esas ilusiones.
Y bueno, no es algo establecido, es un tanto de azar y de ganas,
pero cuando no está... es triste como me contempla la noche.
Y es más triste cuando voy sintiendo apagados,
los recuerdos de noches pasadas.
Realmente, el tiempo vuela en esos momentos.
Entre relatos y discusiones,
incluso es posible leer sus sonrisas
y de inmediato imaginarlas en sus labios.
En cada ocasión, se escribe sigilosamente un poco de historia,
cada vez que avanzamos en confianza,
y cada vez que siento más desnuda el alma.
Pero tambien hay ocasiones en que todo se detiene,
ocasiones como hoy... en que simplemente, no está.
Y no está para acallar mis dudas,
Hoy no compartirá sus historias, ni sus planes, ni sus ideas.
No habrá cuestionamientos envueltos de mil y un preguntas.
No imaginaremos supuestos.
No soñaremos despiertos.
Pero bueno, pronto hablaremos otra vez,
¡Quién sabe quizás de qué!
y será como si jamás se hubiese ausentado,
porque sus palabras se han quedado conmigo,
como espero las mías, se hayan ido con el.
No hay comentarios:
Publicar un comentario