lunes, 9 de mayo de 2011

No tan en serio.

Las razones que tuve antes tal vez ahora son distintas,
de seguro también me acostumbré a los supuestos,
y a soñar con los ojos completamente abiertos.

También es probable que en esa mirada,
mi reflejo permanezca tal cual como la primera vez,
y siempre me va muy mal si te intento cambiar de parecer.

No es que quiera siempre pensar más de la cuenta,
pero todo sigue trabajando en la mente a un ritmo paralelo,
te lo digo, aunque el tiempo pase y sea menos ilusa que antes,
a veces tengo la cabeza plagada de ideas acerca de cosas efímeras.

Y claro, sé muy bien que si mañana,
digo todo lo contrario a lo que dije ayer,
no habría diferencia,
entenderías el mensaje del mismo modo,
o como tú lo quieras entender.

Pero, no me quejo,
realmente no podría...

¿Verdad que no hay que tomarse todo tan en serio?