lunes, 22 de junio de 2015

Desrrealización

EL INICIO
Una especie de sensibilidad distinta, entro en una dimensión angosta de la vida, una perspectiva distinta, otra forma de ver el mundo le llamarían algunos.

EXTRAÑEZA

Todo parece banal y ordinario, todo carece de sentido, la gente no parece gente, aquellos que quería no parecen ser ellos mismos, son como títeres y yo, como espectador de una película animada observo y dudo de la veracidad de la realidad, soy protagonista de la nada. Aquí solo hay nuevas preguntas, desconcierto e incertidumbre, no hay respuestas, busco un nuevo sentido.


DESCONEXIÓN
La propia realidad me dio la espalda, no la puedo atrapar. Hay un choque con el yo de antes y el que aquí se encuentra, un quiebre y una bruma sensorial no me permite comprender mi entorno, ni sentirlo como antes. Es lo más cercano a una locura lúcida, un ser consciente con la sensación de estar perdiendo y alejándose del sentido común. 

DESVANECIMIENTO
Me deterioro, aún no encuentro respuestas, son momentos eternos, un día ya no son 24 horas y las tinieblas desaparecen cuando cierro los ojos y consigo dormir.

DESPERSONALIZACIÓN
No olvidé mi nombre, pero olvidé mi rostro, mi voz, mi sonrisa. En ese espejo nada me recuerda a mí, lo olvidé todo, excepto la abrumadora ansiedad. 


MECANISMO DE DEFENSA
El cuerpo se prepara para la huida, pero no hay lugar más lejano que mi propio cuerpo.


A LA DERIVA
Mareado y desprotegido. En este momento no soy capaz de pensar en nada más que en lo que me está pasando; me auto examino para saber que aún me encuentro aquí y sin embargo, nada satisface mi agonía existencial.